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Blueprint Probar 30 días

Origen

Esto lo escribió alguien que estuvo donde las papas queman.

Blueprint no salió de un estudio de mercado o de las aspiraciones comerciales de un desarrollador de software. Salió de varios años de oficio en diferentes áreas y rubros, y de haber visto de cerca lo que cuesta operar sin herramientas adecuadas.

De dónde salió

No inventé estos problemas leyendo un manual: los viví.

Esta plataforma la escribí yo, línea por línea, en un proceso de iteración que al momento lleva más de 400 cambios y sigue sumando, sobre la base de lo que aprendí trabajando varios años en diversos rubros, en más de una organización.

Lo que hay acá adentro es conocimiento empírico de oficio: cómo se ficha un equipo, qué tiene que decir una orden de trabajo para que sirva después, por qué una mantención sin fotos no se puede defender, qué se le pide a un prevencionista cuando hay que entrar a una obra. Eso se aprende estando ahí, lidiando con un prevencionista riguroso.

Sé lo que es rendir un gasto del propio bolsillo y quedar esperando la devolución. Sé lo que es hacer horas extras que nadie pactó antes y después no tener con qué respaldarlas. Sé lo que es estar frente al cliente dando la cara por algo que se descoordinó adentro. Igual que lo vive todos los días la gente que va a usar esta herramienta. Por eso me tomé el trabajo de hacerla a la medida del oficio y no a la medida de un software genérico.

Un desarrollo original

Nada de lo que hay en esta plataforma fue copiado.

No se utilizó código, documentación, formato, procedimiento, metodología ni base de datos de ningún empleador anterior. No hay aquí ningún proceso propietario ni patentado de terceros.

Todo el modelo de datos, la lógica de negocio, los flujos de trabajo, los cálculos y la interfaz son originales y se desarrollaron íntegramente en el marco de este proyecto.

La experiencia laboral de una persona es suya

Haber aprendido un oficio trabajando no convierte a ese oficio en propiedad del empleador, y aplicar lo aprendido en un desarrollo propio es el ejercicio normal de una profesión.

Lo que sí es de cada empresa son sus datos, sus documentos y sus sistemas, y nada de eso se usó ni se necesitó para construir esto.

El consejo

«Pon tu propia empresa e inténtalo por ti mismo.»

Cuando trabajé como Apple Tech fui muy crítico con el gerente de servicio técnico por la forma de operar. Tenía muchas ideas e iniciativas y me sentía poco escuchado. Tiempo después, conversando con ese gran jefe que tuve, me dijo: «Pon tu propia empresa e inténtalo por ti mismo. Ya tienes las herramientas y el conocimiento del negocio». Nunca olvidé esas palabras.

Dondequiera que he estado no he dejado de aprender y de tomar notas mentales de cómo mejorar los procedimientos y los flujos de trabajo. Quien haya trabajado conmigo recordará mi forma de ser: lo crítico y lo molesto que puedo llegar a ser, lo inquieto, la manera en que me obsesiono con ciertos temas.

Este desarrollo es el fruto de esa actitud, que me ha hecho pasar momentos muy incómodos y aprender mucho. Lo que pongo a disposición acá es el resultado de mis caídas, mis equivocaciones, mis dolores y mis discusiones.

En treinta segundos

  • Desarrollo original e independiente Escrito desde cero, línea por línea.
  • Basado en experiencia de oficio Adquirida en varios años y en más de una organización.
  • Sin código, datos, documentos ni procesos de terceros Nada copiado.
  • Las demostraciones se hacen con datos ficticios Siempre, sin excepción.

Conócela con tus propios equipos en pantalla.

La demostración dura lo que quieras que dure y se hace sobre la empresa ficticia. Si después quieres ver cómo se vería con tu operación, eso se arma en la reunión siguiente.