Origen
Esto lo escribió alguien que estuvo en el turno.
Blueprint no salió de un estudio de mercado. Salió de varios años de oficio en climatización, salas limpias y mantención industrial, y de haber visto de cerca lo que cuesta operar sin herramientas.
Esta plataforma la escribí yo, línea por línea, sobre la base de lo que aprendí trabajando varios años en el rubro, en más de una organización.
Lo que hay acá adentro es conocimiento de oficio: cómo se ficha un equipo, qué tiene que decir una orden de trabajo para que sirva después, por qué una mantención sin fotos no se puede defender, qué se le pide a un prevencionista cuando llega una fiscalización. Eso se aprende estando ahí.
Lo construí porque conozco los problemas desde adentro y no desde un informe. Sé lo que es rendir un gasto del propio bolsillo y quedar esperando la devolución. Sé lo que es hacer horas extras que nadie pactó antes y después no tener con qué respaldarlas. Sé lo que es estar frente al cliente dando la cara por algo que se descoordinó adentro. No inventé estos problemas leyendo un manual: los viví, igual que los vive todos los días la gente que va a usar esta herramienta. Por eso me tomé el trabajo de hacerla a la medida del oficio y no a la medida de un software genérico.
Un desarrollo original
Nada de lo que hay en esta plataforma fue copiado. No se utilizó código, documentación, formato, procedimiento, metodología ni base de datos de ningún empleador anterior. No hay aquí ningún proceso propietario ni patentado de terceros. Todo el modelo de datos, la lógica de negocio, los flujos de trabajo, los cálculos y la interfaz son originales y se desarrollaron íntegramente en el marco de este proyecto.
La experiencia laboral de una persona es suya. Haber aprendido un oficio trabajando no convierte a ese oficio en propiedad del empleador, y aplicar lo aprendido en un desarrollo propio es el ejercicio normal de una profesión. Lo que sí es de cada empresa son sus datos, sus documentos y sus sistemas, y nada de eso se usó ni se necesitó para construir esto.
Las demostraciones van con datos inventados
Blueprint trae un modo de demostración con una empresa completamente ficticia: sin RUT, sin contactos que existan, sin cifras tomadas de ninguna operación real. Toda presentación comercial se hace sobre esa empresa y nunca sobre información de un cliente. Es una decisión de producto, no una precaución de última hora.
Sin conflicto con nadie
Guardo un recuerdo profesional respetuoso de las organizaciones en las que trabajé y de las personas que las dirigen. Este proyecto no nació de un conflicto: nació de haber visto de cerca cuánto cuesta operar sin herramientas adecuadas y de querer resolverlo bien. Los problemas que Blueprint resuelve —rendiciones que demoran, horas extras sin pactar, dar la cara por un descoordine interno— no son defectos de una empresa en particular. Son la condición normal del rubro cuando la gestión se lleva en planillas y en la memoria de la gente. Esa es exactamente la razón por la que esto tenía que existir.
En treinta segundos
- Desarrollo original e independiente de Borelli & Co SpA, escrito desde cero.
- Basado en experiencia de oficio adquirida en varios años y en más de una organización.
- Sin código, datos, documentos ni procesos de terceros. Nada copiado.
- Las demostraciones comerciales se hacen siempre con datos ficticios.
La propiedad intelectual de Blueprint, en su código, diseño y documentación, pertenece a Borelli & Co SpA. Los datos que cada empresa cliente carga en la plataforma son de esa empresa, y puede descargarlos completos cuando quiera.
Conózcala con sus propios equipos en pantalla.
La demostración dura lo que usted quiera que dure y se hace sobre la empresa ficticia. Si después quiere ver cómo se vería con su operación, eso se arma en la reunión siguiente.