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Blueprint Probar 30 días

Operación en terreno

Registrar mientras se trabaja.

Nadie llena un formulario después. Se llena en el momento o no se llena: al llegar a la oficina el detalle ya se perdió, y lo que se escribe tres días más tarde es un recuerdo, no un registro.

El checklist

No es el mismo checklist para un equipo que para otro.

Blueprint trae checklists por tipo de equipo y por alcance de la visita. La mensual pide lo mensual; la trimestral pide lo mensual más lo suyo; la anual, todo. Nadie tiene que acordarse de qué corresponde esta vez.

9 tipos de equipo vienen con su checklist hecho, y se agregan los que cada empresa necesite.
4 alcances acumulativos: mensual, trimestral, semestral y anual. Cada uno incluye lo del anterior.
100% de las mediciones, con su rango. Un diferencial de presión fuera de rango se marca solo, en el momento en que se anota.

El detalle que ahorra una hora

«Me falta algo y no sé qué.»

El avance queda en 95%, el sistema no deja cerrar, y el técnico tiene que recorrer cuarenta puntos buscando cuál quedó en blanco. Con guantes, parado frente a la máquina, al final de la jornada.

Blueprint dice exactamente qué falta, agrupado por sección, y cada grupo es un botón que lleva justo ahí. En la lista de equipos cada uno muestra «faltan 3» en vez de un porcentaje: un número se puede accionar, un porcentaje no.

Blueprint en un iPhone: el modo terreno, con las órdenes del día, la dirección de cada cliente y su teléfono a un toque.

Diseñado para las condiciones reales

Guantes, pantalla mojada, contraluz.

Ninguna de estas decisiones es una preferencia de diseño. Cada una responde a algo que pasa en una sala de máquinas y que hace que el registro no se haga.

  • Controles de 56 píxeles de alto Un botón de 36 se falla una de cada cuatro veces con guantes de nitrilo, y un toque fallado en terreno es un registro que no se hizo.
  • Un paso a la vez, con avance visible Nadie recorre un formulario de cuarenta campos en la pantalla de un teléfono.
  • Texto más grande y más contraste Se activa por persona, no por dispositivo, para quien lo necesita a plena luz.
  • La barra de la aplicación se retira En modo terreno los controles del checklist quedan al alcance del pulgar.
  • Fotos del antes y del después Exigidas antes de poder cerrar el equipo. La del antes se saca al llegar, antes de tocar nada.
  • Firma del cliente con el dedo En la misma pantalla, sin papel y sin volver después a buscarla.
  • Papel cuando no se puede entrar con el teléfono Control de estática, zona clasificada: se imprime el formulario, se llena a mano y el escaneo queda enlazado al mismo folio.
  • Hora de inicio y de término por equipo No sólo de la visita. De ahí sale la mano de obra que se le cobra al cliente, en vez de estimarla después de memoria.

Lo que se lleva el cliente

El servicio que no quedó firmado, no ocurrió.

Frente a un reclamo, a una garantía o a una factura discutida, lo que vale es el respaldo documental: qué se hizo, cuándo, con qué repuesto y quién lo recibió conforme.

El comprobante sale del mismo registro que llenó el técnico, con la firma que el cliente puso en la pantalla. No hay que armarlo después ni pedirle a nadie que recuerde el número de serie.

Práctica del rubro

No hay una norma única que regule el comprobante de servicio, pero sí una consecuencia invariable: sin respaldo firmado, la discusión se gana o se pierde según quién se acuerde mejor. Un trabajo bien hecho que no se puede probar se termina haciendo dos veces, y la segunda corre por cuenta de la empresa.

Fuente: experiencia operativa del rubro.

Que tu equipo lo pruebe con guantes puestos.

En la demostración te mostramos el modo terreno como lo va a usar un técnico: en un teléfono, con un checklist real, de principio a fin.