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Comercial y cobranza

El trabajo hecho y no facturado es un fiado incómodo de cobrar.

Sin intereses y sin plazo. La cobranza que empieza tarde llega a un interlocutor que ya no se acuerda del trabajo, sin la HES ni la orden de compra a mano, y termina en un descuento para cerrar el tema.

El hilo completo

Siete etapas, y siempre se sabe en cuál está cada negocio.

El flujo comercial no es una lista que alguien mantiene a mano: se arma solo con lo que ya está registrado.

Si la cotización se envió y nadie respondió, aparece. Si el trabajo se ejecutó y no se pidió la HES, aparece. Si se facturó y no se pagó, aparece. Y cada alarma dice cuántos días lleva detenida y de quién depende — que es lo único que permite hacer algo al respecto.

  1. Prospecto Quién es, quién lo trabaja y desde cuándo no se le habla.
  2. Cotización Desde la venta simple hasta el proyecto con costos, gastos generales y utilidad.
  3. Orden de compra Aprobado y sin OC es una de las alarmas del flujo, con los días que lleva esperando.
  4. Ejecución La orden de trabajo, su checklist y su comprobante firmado por el cliente.
  5. HES Cuando el mandante la exige, se marca en el servicio y la plataforma avisa mientras falte.
  6. Factura Se registra con el respaldo del trabajo, y desde ahí corre el cobro.
  7. Cobro Vencimientos a la vista y recordatorios antes de que venza, no después.

Mercado Público

Una licitación cierra a una hora exacta.

Y una oferta enviada un minuto después simplemente no existe: no hay a quién llamar. Los negocios del Estado tienen reglas que no se negocian y plazos que no se mueven.

  • Origen del negocio Privado, licitación pública, compra ágil, trato directo o convenio marco.
  • ID del proceso y organismo comprador Con su estado y el enlace a la ficha.
  • Alarma de cierre con la hora Avisa a siete días y se pone urgente a dos.
  • Garantías comprometidas, sumadas Con tres procesos en curso la plata inmovilizada sorprende, y es mejor que sorprenda acá que en el banco.

Lo que se vigila

Cuatro fechas que no perdonan.

Cierre de consultas

La última oportunidad de aclarar las bases.

Cierre de ofertas

Con fecha y hora. Lo único que no se negocia.

Garantía de seriedad

Plata inmovilizada hasta que se resuelve el proceso.

Fiel cumplimiento

Cuando se adjudica, la siguiente boleta.

Monedas

En pesos, en UF, en dólares o en euros.

Siempre se muestran las dos cifras: «12,50 UF (≈ $487.500)». Decir sólo la UF no le dice a nadie cuánto va a pagar, y ésa es exactamente la objeción que frena una firma.

  • Cada documento guarda su valor de conversión El del día en que se emitió. Una cotización en UF sigue diciendo exactamente lo mismo dentro de seis meses, aunque la UF haya subido.
  • Los costos se ingresan en la moneda en que se compraron Un equipo cotizado en 12.400 USD se escribe así, con el tipo de cambio al lado. El valor queda congelado en la línea: un costo histórico no se mueve solo.
  • La cotización se puede expresar en UF Con una cláusula fija pegada al precio que dice cuál de las dos cifras manda. Es la frase que evita la discusión del día que el cliente acepta tres meses después.
  • El valor lo publica el Banco Central Se consulta una vez al día y se guarda la serie completa, así que todo funciona igual sin internet.
  • Las cotizaciones vencidas se reajustan con el IPC Un número publicado que el cliente puede verificar, en vez de un porcentaje «por el tiempo transcurrido» que va a discutir.

Te mostramos el hilo completo, de punta a punta.

Del prospecto al cobro, con un caso de tu rubro, en una sola sesión.